Análisis de actualidad (I) - Octubre 2005
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Un momento crucial Estamos ante un momento crucial. En los próximos meses, la presión ciudadana va a seguir siendo determinante. Determinante, sí, aunque a veces atenuemos demasiado el alcance de nuestras posibilidades. Hay ya un camino recorrido. La propia formulación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es fruto de una sostenida presión para concretar metas, compromisos y plazos. Los medios de comunicación se hacen eco, de manera creciente, de los argumentos y denuncias que las organizaciones sociales llevan décadas trasladando. Son muchas las personas conscientes de la asfixia que supone la deuda externa, o de las trabas que imponemos a la comercialización de los productos de las economías del sur. La progresiva sensibilización llevada a cabo en el sistema educativo ha hecho que estas cuestiones no suenen a música celestial... Conviene adoptar esta perspectiva de los logros para el camino que queda por delante. |
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Una invitación
Vivimos inmersos en lo instantáneo y los acontecimientos se agolpan a tal ritmo que resulta difícil digerirlos. Basta fijarse en las veces que los presentadores de los espacios informativos pronuncian las palabras “información puntual”. Al final, las tragedias, el sufrimiento, la injusticia, se suceden de tal forma que no queda espacio para ahondar en las causas ni valorar los procesos. Quienes trabajan diariamente en las aulas, quienes transmiten valores y cultura, son testigos de la impotencia que acaba instalándose en nuestra percepciones. No hace falta profundizar en muchos análisis para palpar la decepción.
Te invitamos a poner un acento nuevo en las iniciativas que en los próximos meses se nos van a ir proponiendo. Con todas sus debilidades, te invitamos a confiar en el sentido de las movilizaciones; a percibir la relevancia que tienen en nuestras sociedades los climas de opinión y su incidencia en el poder político; a sostener, a pesar de sus limitaciones, la necesaria labor educativa y de sensibilización. Te invitamos a recordar que los logros conquistados son fruto de largos procesos y, a veces, también de los fracasos; a buscar siempre el margen de poder, y por tanto, de responsabilidad que queda en nuestras manos. A cultivar el arte de la perseverancia:
“Creo que podemos ganar. Pero a condición de acordarnos de una realidad penosa: todo, o casi todo, tarda mucho, un tiempo increíble... La lección más difícil que hay que aprender es cómo perder sin desanimarse. Todos los logros del pasado, de los que somos beneficiarios hoy, fueron ganados por gente que empezaron perdiendo. Lucharon y perdieron, lucharon y perdieron, lucharon y perdieron. Podemos ganar, pero a condición de acordarnos de una realidad penosa: todo, o casi todo, tarda mucho, un tiempo increíble... La primera lección es cómo perder sin desanimarse”
Susan George, en Justicia Global, Icaria 2002
La fe cristiana hunde sus raíces en esta experiencia de camino. Desde los tiempos del éxodo. Con todos sus cansancios e impaciencias. Con todos los desengaños que invitan a retirarse. Con la presencia también de un Dios que impulsa y es promesa de vida nueva.
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Centro Social Ignacio Ellacuría |
Octubre de 2005

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