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La participación social por una justicia global

Análisis de actualidad (I) - Diciembre 2005

“Los pobres no son sólo la mayoría del planeta, sino que además están en todas partes.
Incluso los acontecimientos más insignificantes nos hablan de ellos. Ellos hablan, aunque nadie les pregunte.  Por esta razón, hoy la actividad principal de los ricos consiste en construir muros”
John Berger


Introducción 


Cuando hace cinco años en el seno de Naciones Unidas los líderes del mundo se comprometieron a impulsar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), una parte muy importante de la sociedad civil y ONGs preocupadas por la justicia y la solidaridad global nos llevamos una tremenda decepción. Se planteaban 8 objetivos concretos, con metas e indicadores que, en el fondo, no suponían otra cosa que la reducción a su mínima y más básica expresión de unas agendas de transformación social que habían sido mucho más ambiciosas.

Era algo así como decir: “mirad, no hemos sido capaces de cumplir lo que dijimos, así que reformulamos a la baja los compromisos para ver si esta vez cumplimos”. Los ODM eran vistos con una gran dosis de escepticismo, como si nos pusieran en rebajas nuestro anhelo de desarrollo.

Cinco años después, y a pesar de las limitaciones que después analizaremos, los ODM han servido para articular una campaña global y numerosas campañas locales que están consiguiendo movilizar a mucha gente por todo el mundo para exigir a los gobernantes que pongan las medidas necesarias para acabar con la pobreza en el mundo. La campaña internacional se conoce como “Llamado Global a la Acción contra la Pobreza”. En nuestro entorno, tal campaña ha sido bautizada como “Pobreza Cero” y ha sido asumida por las diferentes coordinadoras de ONGD. El eje de la reivindicación es que los ODM, aún siendo metas mínimas, jamás podrán ser alcanzados a no ser que los países ricos aborden con seriedad tres cuestiones: (i) el aumento de la cantidad y la calidad de la ayuda; (ii) la solución del grave problema del endeudamiento externo y (iii) la revisión de un sistema de comercio internacional que desposee y priva de oportunidades a los países más pobres.

El año 2005 se presentaba especialmente propicio para la movilización, pues eran tres las citas internacionales en las que se iba a tratar de estas cuestiones. El pasado mes de julio, con la reunión del G8 en Escocia, el pasado mes de septiembre, con la Asamblea General de Naciones Unidas, y el presente mes de diciembre, que precisamente estos días está siendo testigo de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Hong-Kong.

Para facilitar su lectura y utilización, desglosamos los tres apartados del artículo:

1. ODM, ¿desarrollo en rebajas o palanca para el cambio? 

2. La urgente participación social

3. Y ahora, en diciembre, la OMC


Miguel González
Acción Política - ALBOAN